domingo, 17 de julio de 2011
El Viajero
A la suerte y la soledad
Un viajero errante
Viendo amanecer
Descubre la bruma
El baho de la montaña
Agradeciendo la plegaria
Despeja el camino
Mil nenufares parten
Lavando las llagas
Del humilde caminante
Todas las noches
Mirando por cortesia
La luna se apena
Sin mapa ni rumbo
El viajero espera
Nunca dejar el viaje
Tomando un baño
Los renacuajos observan
La piel de la muchacha
Ruborizada
Una joven pastora rie
Recordando al viajero dormir
El gorrion noble
Sobrevolando el camino
Guia a su salvador
Un sueño incocluso
El viajero llora
Las noches sin luna
Sole recuesta a Luna sobre la tierra y usa su vientre como almohada
Una mañana cualquiera
Mamá es la alarma del despertador, ella tiene ese extraño poder de entrar a mi cuarto cuatro métricos segundos antes de que suene, la misma cosa de cada semana, " levántate ya que tienes colegio " dice mamá al sacudirme, Dios debe tener muy mal sentido del humor al contar mi vida, no hay infierno mas grande que ser un hijo mayor, ese infierno tiene aun mas peso cuando le agregas tener a una hermana menor, una hermana menor medio bonita que apenas pasa por la adolescencia, cuando salgo de mi cuarto me la encuentro de frente, la misma cara de manzana, boca de limón con arruguitas por dormir mordiendo la almohada, tener una hermana menor que te empuje con su copa B de sujetador fuera del camino de la ducha es en verdad molesto, ella pide perdón y luego me grita desde adentro que no la apure, ¡ha estado ahí por 20 minutos ! , mamá dice que la deje ser al darme un mimo y entregarme una jarra metálica de agua y los productos necesarios para lavarme el cabello, un desayuno improvisado meto en mi boca mientras tomo el rumbo, divagar mientras camino al colegio es lo mejor de mi día , no estoy de humor para la bicicleta, estoy quebrado como para usar el bus y ya voy tarde como para coger el auto, caminar esta bien, incluso cuando mi hermana se me acerca lo disfruto, no la quiero ver para seguir calmado, ella se pone rara, deteniéndome, me hace terminar mi bocado y pidiéndome bajar a su altura me amarra el pelo con una liga al decirme: "así te veras mas presentable y menos vago, no quiero que me asocien con un macarra como tu en mi primer día, que vergüenza seria" , ella me levanta y da una palmadita para limpiarme las migajas, ha empezado a caminar en un principio lejos de mi y luego acercándose poco a poco, ella, toda vestida con su uniforme nuevo, labios pintados de amarillo, con el pelo haciéndola lucir como una piña al su liga estar en la coronilla, ella se acerca a tomarme la mano y dice con voz infantil: " me vas a cuidar verdad ? Estoy a tu cuidado ? " , Esta nerviosa, yo, sacudiéndole un poco, me la pongo bajo el brazo y digo de corazón " claro … por que no? Eres una monada"
Luna sonrie y levanta a Sole de la acera
jueves, 23 de junio de 2011
Melancolia que buen licor
Me encuentro solo, por no irme con mis amigos y quedarme con ella, ella lastimo mi corazón, ahora estoy sentado en un Bar despedazando mi tristeza.
Con un vaso de licor. Como un loco atormentado hago que mi mente viaje a ese momento, el momento en que ella me rechazo y me pregunto " ¿ por que ella ? ¿ y que hice yo ? " estas preguntas me asaltan a donde veo, aun mas deprimido acabo con mis tragos, ese, es el problema, solo queda un trago, un vaso que pague caro, ese vaso no tiene sabor , ni olor, es un trago de culpa, borracho hasta la medula, voy a su casa, quiero hablar con ella, su rechazo me lastima , no entiendo el por que, llego a su puerta y toco el timbre, ella abre y me cierra la puerta, difícilmente lo acepto, es duro para mi, pero golpeo la puerta y cuando ella sale la agarre con un abrazo y me disculpo, ella no esta enojada, así que le pregunto, ella tristemente me dice " no eres tu, no soy yo, es ese maldito trago que tomaste, no eres malo, eres sensible, es tu problema" , no era yo, era el trago
Sole destraba la puerta y espera el momento para salir y disculparse
viernes, 1 de abril de 2011
La Mesa
No tengo ganas de pelear, honestamente estoy contra las cuerdas, toda una tarde de trabajo en el viñedo y boxear con la peonada me tiene sin fuerza, perdóname amada mía, perdóname tu también hija, creo que no voy a llegar a casa, no podré escucharte cuando me digas como te fue con las gallinas en el mercado, oh hija mía no lograre llegar para arroparte antes de que caigas dormida, difícilmente lograre dar dos-tres pasos fuera de la plantación, guardando los guantes y cambiándome de camisa estoy ya cabeceando, rechazo la ayuda de los trabajadores para no quitarles su tiempo, igual me llevan hasta la entrada, un paso mas y estaré en la sala, resisto, resisto cuanto puedo, tres pasos mas y llegare a la cocina, fuerza no me abandones, inútil, ya las piernas no me responden, en la mesa de la cocina toda sucia de mermelada he caído ya hasta mañana
Luna sale de su ducha y poniendole a Sole un dulce en la mano lo ayuda a entrar
Cuando mi maestro muera
Hace ya cinco años que salí del salón con la frente en alto, la primaria dejo atrás en la memoria pero no el recuerdo de mi maestra, ella era una mujer dulce que olía a tiza, una regla de madera ocultaba en su cuaderno, un crucifijo atado a su bolso y unos lentes gruesos bastante antiguos, yo la respete mucho, aun cuando ella reprendía esa cabeza loca mía, cuando la llame mama por accidente no se rió como mis compañeros de clase, me defendió poniendo el orden, la señora margarita me enseño varios rumbos de vida, algunos bastante desafiantes, ella me enseño a escribir por gusto, a como jugar con el mundo, a querer a las niñas, a la fuerza me enseño modales y se lo agradeceré.
Ahora que paso el tiempo, que me afeito 2-3 veces por semana y que a las mujeres me las tienen que quitar con palo, puedo decir con libre conciencia que cuando mi maestra muera llorare y reiré, nunca podré ver otra vez a la señora margarita pero a dulces pasos seguiré sus mejores lecciones y las malas las puliré, serán mis lecciones de clase a mi manera pero no mis palabras, esas son de ella
Dios esta llorando…
jueves, 10 de marzo de 2011
Baches y pedreros
La caravana se detendrá,
Es la segunda vez que la rueda se hace mella,
Nos va a agarrar esa noche toledana aquí en la pradera,
Me duele decirte oh mujer que volverás a dormir sobre la tierra con los niños,
Me desgarra la cara solo poder darte esta vida,
Un quiromante y una doncella de bandolina,
Prepárame un arrullo que más tarde volveré por él,
No dejes que los niños se alejen,
Iré por leña y agua,
No olvides que te amo,
No creas lo que las estrellas susurran sobre mí,
Yo si fui un hombre malo,
Pero ya no,
Ahora no,
Gracias a ti,
Mi talla eres tú,
Maldita hechicera gitana de pocas palabras
Luna no le dice mucho, lo a tirado al suelo y le repite que debe descansar
